CUENTACUENTOS DÍA DE LA PAZ (30 DE ENERO)

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El pasado lunes 30 de enero, se conmemoraba el Día Internacional de la Paz y la No Violencia. Una de las actividades que se llevó a cabo en nuestro centro fue un “Cuentacuentos”, de los cursos de 4º, 5º y 6º de Primaria a cursos más pequeños.

Además, se decidió que los cuentos que se preparan debían trabajarse con anterioridad en clase y se llevara a cabo una modificación de los mismos: el final, personajes, elementos del cuento, etc.

El curso de 4ºB preparó dos cuentos populares para contárselos al alumnado de 1º de Primaria.

El primero de ellos fue el cuento de “El lobo y los siete cabritillos”, a los que se le pidió a los alumnos y alumnas que, por equipos de tres, modificaran el final de la historia. Posteriormente se leyeron en clase y entre todos votaron el que más les había gustado. Esa versión final será la que se añada al tradicional cuento para contárselo a los alumnos y alumnas de 1º de Primaria

Aquí tenéis las 7 versiones finales de este cuento elaboradas por el alumnado de 4ºB.

LOS SIETE CABRITILLOS Y EL LOBO

(7 VERSIONES FINALES)

Era una cabra que tenía siete cabritos. Un día llamó a sus hijos y les dijo:

– Voy al bosque a buscar comida para vosotros. No abráis la puerta a nadie. Tened cuidado con el lobo; tiene la voz ronca y las patas negras. Es malo y querrá engañaros.

Los cabritos prometieron no abrir a nadie y la cabra salió. Al poco rato llamaron:

¡Tan! ¡Tan! Abrid, hijos míos, que soy vuestra madre.

– No. No queremos abrirte. Tienes la voz muy ronca. Tú no eres nuestra madre, eres el lobo.

El lobo se marchó enfadado, pero no dijo nada. Fue a un corral y se comió una docena de huevos crudos para que se le afinara la voz.

Volvió a casa de los cabritos y llamó.

¡Tan! ¡Tan! Abrid, hijos míos, que soy vuestra madre – dijo con una voz muy fina.

– Enséñanos la pata.

El lobo levantó la pata y los cabritos al verla dijeron:

-No. No queremos abrirte. Tienes la pata negra. Nuestra madre la tiene blanca. Eres el lobo.

El lobo se marchó furioso, pero tampoco dijo nada, fue al molino metió la pata en un saco de harina y volvió a casa de los cabritos.

¡Tan! ¡Tan¡ Abrid hijos míos, que soy vuestra madre.

Los cabritos gritaron:

– Enséñanos primero la pata.

El lobo levantó la pata y cuando vieron que era blanca, como la de su madre, abrieron la puerta.

Al ver al lobo corrieron a esconderse, muy asustados. Pero el lobo, que era más fuerte, se abalanzó sobre ellos y …………………………………………………………………

1ª VERSIÓN (Nayala Moriana, Juan González y Claudia Cebrero)

¿SABÉIS ENTONCES QUÉ PASÓ?……………………………………………………………………….

¡ANDA YA! ¿ES QUE ACASO PENSABÁIS QUE EL LOBO ERA UN LOBO MALO QUE QUERÍA COMERSE A LOS CABRITILLOS? OS VAMOS A CONTAR QUÉ PASÓ EN REALIDAD.

En ese momento, el lobo les dio la mano diciéndole:

  • ¡Tranquilos, no corráis! Que solo quiero ser vuestro amigo.

Al poco rato, llegó la madre y les preguntó a los cabritillos:

  • ¿Qué hacéis con el lobo?

Y uno de ellos le respondió:

  • ¡Tranquila, mamá! Es nuestro amigo y nos ha invitado a una fiesta.
  • Pero…¡falta un cabritillo! – exclamó la madre.

El cabritillo salió de su escondite gritando:

  • ¡Mamá, mamá! ¡Estoy aquí! Creía que el lobo nos iba a comer.
  • ¡Tranquilo, solo nos quería invitar a una gran fiesta! – respondió uno de los cabritos.
  • ¡Venga cabritillos! ¡Vámonos a la fiesta! – dijo el lobo.

Más tarde, todos juntos se fueron a la fiesta y empezaron a bailar y a disfrutar muy felices.

¡Y colorín colorado, este cuento se ha acabado!

2ª VERSIÓN (Eduardo Ordóñez, Imane Zeroval y Abel Rus)

Y…se abalanzó sobre ellos. Pero entonces, un cabritillo le preguntó al lobo:

  • ¿Quieres tomar café?
  • De acuerdo. – Le respondió el lobo. – Lo quiero descafeinado y caliente.

Después, llegó la madre y había traído unos dulces que estaban muy buenos.

Más tarde se fueron a dar un paseo por el bosque, invitaron a todos sus amigos: la oveja Shaun, el perrito Pepe y al Gato con botas. Se fueron al lago a bañarse, hicieron picnic y una barbacoa. ¡Se lo pasaron genial!

Al día siguiente, jugaron al ajedrez. Después de unos meses, el lobo se hizo cantante e hizo una gira por todo el mundo: por Islandia, Estados Unidos, Finlandia, Suecia, Italia…

En una ocasión, llevó a los cabritillos a un concierto en París y los llevó a ver la torre Eiffel.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

3ª VERSIÓN (Hugo Galán, Anaihara Cabrera y Gonzalo Leal)

Y…el lobo se abalanzó sobre ellos. Pero entonces, les preguntó:

  • ¿Queréis venir a la discoteca?

Y le respondieron los cabritillos:

  • ¡Sí, queremos ir! Pero con una condición: “Que no te emborraches, ¿vale?

Entonces les dijo el lobo:

  • ¡Vale, trato hecho!

Aquel día, el lobo se hartó de beber refresco de coca-cola y al siguiente día se levantó directo al baño porque tenía gases.

La madre de los cabritillos les preguntó:

  • ¿Dónde estabáis? ¿Con quién estábais, hijos míos?
  • Estábamos con el lobo. – Respondieron los cabritillos. – No es tan mala persona como tú nos dijiste. Nosotros teníamos razón y tú no, mamá. Ja, ja, ja…

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

4ª VERSIÓN (Alejandro Toro, Younes Zeroual y Adriana Herrera)

Y…al ver al lobo, corrieron a esconderse, muy asustados.

Pero el lobo, que era más fuerte, se abalanzó sobre ellos y dijo:

  • No quiero haceros daño, solo quiero invitaros a mi “fiesta de cumpleaños”, que es mañana.

Los cabritillos se tranquilizaron y dijeron:

  • Sí, gracias. Primero tenemos que consultárselo a nuestra madre.

Cuando llegó la madre de los cabritillos le pidieron permiso para ir a la fiesta y la madre le dijo que sí.

Fueron a la fiesta y se lo pasaron muy bien: jugaron, comieron tarta y el lobo recibió muchos regalos.

Vivieron felices y comieron perdices.

5ª VERSIÓN (Elisabeth Hermosín, Sergio Díaz y Denis Belda)

y…le ofrecieron una merienda. Entonces llegó la madre de los cabritillos y les preparó la merienda.

Después, se fueron todos juntos al aeropuerto y consiguieron billetes para Inglaterra. Allí conocieron a la reina y a su familia, e hicieron una cena elegante con bogavante.

Más tarde, fueron al museo y encontraron un montón de huesos de todas las especies de dinosaurios.

Por último, se fueron a un hotel a dormir. Por la mañana desayunaron en el buffet libre, después fueron a ver los cuadros de Van Gogh y finalmente regresaron a casa.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

6ª VERSIÓN (Zaira Soriano, Joaquín Saavedra y Nuria Pérez)

Y…el lobo se abalanzó y los cabritillos se asustaron. Pero entonces les dijo el lobo:

  • Yo no soy malo, solo quiero jugar con vosotros.

Los cabritillos no se lo creyeron. El lobo les dijo:

  • ¡Os invito a un helado!

Los cabritillos salieron del escondite y le dijeron:

  • ¿De verdad?
  • Sí, de verdad. – Respondió el lobo.
  • Venga, vale. – Dijeron los cabritillos. – Tenemos hambre y nuestra madre no ha llegaddo.
  • Cuando llegue vuestra madre le pediré permiso para llevaros al parque para jugar. – Propuso el lobo. – ¿Cómo os llamáis?
  • Nos llamamos: Julia, Roberto, Abel, Joaquín, Nuria, Zaira y el que está escondido en el reloj de cuco se llama Billy – le respondieron los cabritillos. ¡Ah, nuestra madre se llama María José!

¡Din, don! Sonó el timbre de la puerta.

  • ¡Ya llegó nuestra madre! – exclamaron los cabritillos. ¡Nos vamos al parque!

Y todos juntos se fueron felices y comieron perdices.

7ª VERSIÓN (Andrés Zamudio, Paula Doblado y Judith Garzón)

  Y…el lobo les dijo:

  • No os preocupéis. Vengo con vuestra madre. Quiero ser vuestro amigo. ¿Me queréis como amigo? – preguntó el lobo.
  • ¡Sí! – respondieron los cabritos. – Pero, ¿no nos irás a comer?
  • – respondió el lobo – Eso era antes, que me comía cerditos, a Caperucita Roja, a cabritillos…Pero ahora no.

Entonces, desde ese día, el lobo encontró un trabajo de maestro, porque le gustaba mucho enseñar a los lobitos y a los cabritillos.

Y todos fueron felices y comieron perdices.

En el segundo de los cuentos, se leyó en clase el de “Blancanieves y los siete enanitos” y se pidió a los alumnos/as que en grupos de tres, modificaran algunos elementos del cuento. Al igual que con el cuento anterior, se leyeron las producciones elaboradas por el alumnado en clase y se votó el que más les gustó para que sus autoras se lo contasen al alumnado de 1º. El cuento más votado fue el de “Christian y los siete gigantes” elaborado por Zaira Soriano y Elisabeth Hermosín.

Había una vez, un niño muy guapo y muy bueno que se llamaba Christian. Cuando era pequeño, su padre falleció y su madre volvió a casarse de nuevo. El nuevo padrastro de  Christian era muy bueno y tenía mucho aprecio a Christian porque éste era muy valiente.

El padrastro de Christian tenía un móvil mágico al que todos los días preguntaba: “Móvil, móvil mágico ¿quién es el más guapo?”. Y el móvil respondía: “Tú, mi amo”.
Pero un día al preguntarle el padrastro al móvil mágico quién era el más guapo, contestó: “Lo siento mi amo, tú eres guapo, pero hoy está más guapo Christian.”

Entonces el padrastro enfadado mandó desde su móvil mágico un whatsap a sus sirvientes y les dijo: “Mi móvil mágico me ha dicho que Christian es más guapo que yo. Así que cogerlo y llevárselo al bosque y allí matarlo y como prueba de que ha muerto quiero que me traigáis su corazón en una caja.”
Todos los sirvientes buscaron a Christian, pero no lo encontraron. Para que el padrastro no les regañara se fueron a un laboratorio para que fabricaran un corazón de mentira para llevárselo al padrastro como si se tratara del corazón de Christian.

Mientras tanto, Christian que había salido a dar un paseo por el bosque encontró una casona muy grande y entró. Había un mesón gigante con con 7 sillazas enormes, también había 7 camazas. Como tenía hambre, se sentó en el mesón gigantesco y se comió todo lo que había en los 7 platazos, y después se acostó en una de las 7 camazas. Pero esa casona tenía dueños, eran 7 gigantes que cuando llegaron a casa después de trabajar se encontraron a Christian durmiendo plácidamente en una de las camazas. Uno de ellos exclamó: “Miradlo, es muy valiente”. Y otro respondió: “Sí que lo es. Podíamos pedirle que se quede a vivir con nosotros”. Y así lo hicieron los 7 gigantes,  le pidieron a Christian que se quedara a vivir con ellos, y él dijo que sí.

 
El malvado padrastro seguía preguntando a su móvil mágico quién era el más guapo del lugar y éste respondió: “Es Christian”. Y el padrastro dijo: “No puede ser; está perdido”. A lo que contestó el móvil mágico: “No, no está perdido, Vive en el bosque en la casa de los gigantes.”

Entonces el malvado padrastro entonces se disfrazó de pastelero y fue a ver a Christian. Llevaba un paquete de donuts envenenados para Christian. Y les dijo:

  • Soy un pobre pastelero y vengo a traeros unos donuts.

Christian abrió la puerta y no pudo resistirse a esos donuts que se derretían con el sol. Al coger uno y morderlo, cayó desmayado al suelo. El malvado padrastro se marchó riéndose y contento. Por ahora sería él el más guapo del reino.

Cuando llegaron los gigantes encontraron a  Christian en el suelo y todos muy tristes se pusieron a llorar. Todos los gigantes construyeron una caja de cristal y en ella metieron a Christian y lo llevaron al bosque. Estando allí, pasó una princesa que quedó asombrada por la valentía de Christian y la tristeza de los gigantes. Entonces decidió abrir la caja y besó a Christian, que sorprendentemente despertó. Todos los gigantes saltaban de alegría al ver a Christian. La princesa se casó con él.

La princesa, Christian y los gigantes vivieron juntos en el palacio. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

 

Por último, añadimos también el cuento de “La Bella y la Bestia” modificado por Sara García Soto de 6ºB que se contó a los alumnos/as de 3ºB:

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